La enseñanza en Cájar -Historia

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La Enseñanza en Cájar. Su Historia. De 1572 a hoy

Por las referencias que tenemos del Libro de Apeo, de este nuestro pueblo, del año 1572, el problema de la Enseñanza a los niños, estuvo a cargo de la Iglesia.
Observamos que el Juez que hizo el deslinde y amojanamiento de Cájar, que se llamaba Alonso de Frías, estaba ayudado por el Escribano de su Majestad, Alonso Víllalba y que los Ayuntamientos Apeadores que les acompañaban, para dar fe de las lindes y de las fincas, que eran los moriscos: Pablo de Malaha de Aguílar y Miguel Alexamí, que eran de Cájar, no sabian firmar y hacían una señal de cruz como rúbrica, tantas veces como el juez de comisión, les pedía testimonio de la verdad de lo que afirmaban.
Queda constancia en el mismo Libro de Apeo, de que varios de los pobladores que entran en Cájar en esa fecha, tampoco sabían firmar, utilizando Testigos para hacerlo en su nombre, en las Diligencias y Sesiones que se celebraban.En cambio si había otros que sabían leer y escribir y algunos, como el Poblador Martín Pérez de Arríola, era nada menos, que Contador del Reino de Su Majestad. También está entre ellos, el Beneficiado Maestro Olmedo que vivia en Huétor Vega, que era sacerdote y maestro.
No hay Constancia de que hubiera escuelas y por los libros que he consultado sobre los Moriscos de Granada, de diversos autores, como Caro Baroja, Ladero Quesada, Garcia Ballester, Domíguez Ortiz y Barrios Aguilera, no arrojan luz, sobre la educación de estos, ni la enseñanza.
Sólo dicen que los moriscos, mayormente vivían en medios rurales y sólo unos pocos vivían en la capital. Y se habla mucho de sus costumbres y de su religión ambigua, porque aunque bautizados en la religión cristiana, tenían dentro su religión mahometana.
Pero en cambio si hay constancia de que la Iglesia, en Granada, fundó varios colegios destinados a la enseñanza de los moriscos, allá por los años de 1530, con desigual suerte, porque la asistencia era cada vez más escasa.
En cambio si funsionaban las escuelas religiosas para los niños de los cristianos viejos, que más tarde, hacia 1560, se mezclaron con la de los moriscos. Fue esta una idea del Jesuita Francisco de Borga, en Granada más tarde sería Santo.
En el año 1559, el Arzobispo de Granada, Pedro Guerrero, que fué un gran Arzobispo, fundó un colegio en el Albaicin, y se encargaron de la enseñanza nueve Jesuitas. Más tarde se cuenta que algunos sacerdotes jesuitas se desplazaban a los pueblos cercanos a la capital y daban enseñanza en la misma Iglesia, a los niños de estos pueblos.
Y eso ocurriria en Cájar, que estos niños moriscos y los de los cristianos viejos, recibirian doctrina cristiana y enseñanza, en la misma Iglesia del pueblo.
Pero ya en la época de los pobladores y a partir de 1572, se daban en Cájar, enseñanza cristiana y de letras por el Beneficiado maestro Olmedo y por el Sacristán, que se llamaba Cristóbal Molina, que desde 1600 en adelante eran ayudados en estas enseñanzas por curas de turno.
Esta enseñanza de las primeras letras era muy escasa y muy libre en su forma gramatical, por los rasgos de estas escrituras de los libros de Iglesia.


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Y para botón de nuestra, les acompaño la primera hoja de Desposorios de la Ìglesía de Cájar, del año 19600, que está a cargo del Cura, Antonio Fernández, que es Coadjutor de esta Iglesia, que como sabía , dependía de la Huétor Vega, donde estaba el Párroco, que en este año 1600 era Francisco Ramírez de Tejada.
Los que hablan de la enseñanza de aquellos tiempo, como los historiadores. Domíguez Ortiz y Bernard Vicent, al referirse a los moriscos de nuestra vega de Granada, dicen que su nivel cultural era muy bajo, casi de un total analfabetismo, particularmente porque la sociedad cristiana, no favorecía el desarrollo de esta clase minoritaria igual que el de los cristianos viejos, salvo aislados casos de religiosos que voluntariamente daban clases, en las barriadas y pueblos de la vega.


Años de 1700 en adelante.

Con una pobre instrucción primaria, llegamos hasta el siglo XXI, en que se despierta una gran reforma, por parte de la Iglesia y que afecta a Cájar, nuestro pueblo.
Esta Iglesia, que tanto luchara por salvar nuestro gran tesoro de cultura, no se iba a quedar indiferente al nuevo deseo de saber.Y es cuando se instalan en Cájar las primeras escuelas de enseñanza, con dependencias y casa propias.

Años 1550.

Al quedarse vacía la primera Iglesia de Cájar, que había sido Mezquita, en tiempos de los moros y de la que ampliamente hemos escrito, hacia el año 1550, entonces, este local pasó a ser sede del Ayuntamiento o casa de “ Asesoría”. como queda reflejado en el Catastro del Marquez de la Ensenada. Y al mismo tiempo fue dedicado el local a escuela de los religiosos, regentada por los sacerdotes y sacristanes de turno, que había en Cájar.
Entra entonces en escena el aprendizaje del niño, como el factor más importante de la educación, que llevaba consigo la enseñanza de las primeras letras y el de la doctrina cristiana.De esta forma de escuela se convierte en un interés general perseguido por la Iglesia, antes que el estado se hiciera cargo de la enseñanza.

Años 1785
Cambio de local.- Y Fundación del Patronato de escuelas Pías.

En los años 1780 a 1785 se termina la Iglesia nueva y el Sacerdote de Cájar, Luis Mogollón y Valiente, que era Canónigo de la Catedral y Ministro del tribunal de la Curia de Granada, desde el año 1754, importante cargo eclesiástico para nuestro paisano, hace Testamento, en la fecha de 17-7-1787, y Funda el Patronato de Lejos y Memoria Piadosa, que ya venia funcionando a sus expresas desde 1784, creando unas Escuelas Pías y Enseñanzas de los niños de este pueblo de Cájar, tanto en las primeras letras como en la doctrina cristiana, con el nombramiento de un Maestro, que no podrá llevar interés alguno o renta a los niños del pueblo.
Este Maestro, nombrado por los Patronos designados en el testamento, tendrá una renta anual de 550 reales de vellón, en aquellas fechas, que se tomarán de los 24 Marjales que dejó a favor de la Fundación y de las 4 casas que también dejó a la misma, de la Calle Campanario y de la Calle Real.
Dejó también otras obligaciones al Sacerdote o Sacristán para la Iglesia, a cambio de la vivienda que ocupaban.
Esta enseñanza de Patronato durará un siglo, cumpliéndose lo ordenado en el testamento y siendo, cumpliéndose lo ordenado en el testamento y siendo a cargo de estas rentas de Casas y Marjales, el mantenimiento del Maestro de estas Escuelas Pías.
Las 4 Casas más de la escuela, hoy Ayuntamiento, y los 24 Marjales, se han ido perdiendo lentamente y su proceso largo no es competencia de este capitulo.
Las citadas Escuelas Pías de Cájar, siguen cumpliendo su misión hasta los años 1850 a 1860, que pasan a ser dirigidas por el Estado.
Durante un siglo, más o menos, han venido funcionando con el nombramiento de los Maestros designados por los Directores del Patronato, entre los que supieran la lectura, de escrituras, de doctrina cristiana y de primeras reglas. Tenían que ser, según el documento de fundación, personas de buena reputación, limpias de sangre , sin que pudieran llevar, por dicha enseñanza, interés alguno a los pobres de solemnidad, ni a los hijos de jornaleros, que no pudieran pagarlo. También tendrían la obligación de cuidar la lámpara del Santísimo y demás aseo y culto de la Iglesia de este lugar, cuando el sacristán ni el Sacerdote estuvieran en el pueblo, puesto que entonces dependíamos de la Parroquia de Huétor Vega, desde el año 1501 hasta el año 1906 incluido. Pues en este mes de enero de 1907, empezamos a tener Parroquia propia, con la anexión del Barrio de Monachil.
También tendrían la obligación de tocar las Ave Marías y rezar el Santo Rosario diariamente, a falta de Sacristán o Cura, para lo cual viviría este Maestro, en la casa contigua a la Sacristía de la Iglesia, que serviría también para la misma escuela.
Tras la muerte de Luis Mogollón y Valiente, en el año 1792, en Granada, que vivia en la Calle de San Jerónimo y pertenecía a la Parroquia de San Jerónimo y pertenecía a la Parroquia de San Justo y Pastor, los Directores de este Patronato fueron sus sobrinos, Luis Mogollón, casado con Micaela Marín y Pedro Mogollón Leyva, casado con Margarita Pérez-Rejón Montes, los cuales eran hijos de Pedro Mogollón y Valiente, hermanos del sacerdote y fallecido el 28- 7- 1770, antes de la Fundación de su hermano.
Y a estos dos Directores les sucedieron los hijos de los anteriores. José Mogollón Marín, por un lado , y Luis Mogollón Pérez- Rejón, con la obligación de satisfacer al maestro las rentas estipuladas en la fundación, dependientes de los bienes que, para tal fin, habían dejado con los 24 Marjales de tierra y las 4 casas más las escuelas.
Debemos reconocer la gran importancia de este patronato, en aquellos tiempos en que el Estado todavía no había pensado hacerse cargo de la Enseñanza, por lo que esta fundación prestigia al Prebendado.Luis Mogollón y Valiente, que fue su fundador y le dio gran relevancia a nuestro pueblo de Cájar, de entre los limítrofes.

La enseñanza a cargo del Estado

Hacia el año 1850 el Estado se hace cargo de la Enseñanza en Cájar, utilizando para ello el local que tenían las Escuelas Pías y ampliando el espacio disponible.
El Estado entiende, desde el principio, que la educación es un proceso reposado y transcendental que da comienzo en el hogar, culminar en la escuela y debe durar toda la vida. Y así reza en sus principios, porque le Educación es el medio por el cual una persona desarrolla sus capacidades, sus aptitudes y su conducta general. Aunque entendemos también que toda persona se puede educar igualmente a través de su propia experiencia, en sentido positivo o negativo según.
Y repasando los libros del Ayuntamiento y de la Iglesia, parece ser, que los primeros maestros de escuela, también llamados de primera enseñanza o de instrucción primaria, según los escribanos o secretarios del Ayuntamiento, aparecieron en Cájar, por los años 1850 y 1854.


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