La Conserva(Beas de Granada)

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En muchos hogares de Beas de Granada aun se sigue haciendo la conserva, una tradiccion, que al igual que la matanza, hace algun tiempo surtia de alimentos las alacenas de las familias durante el invierno. En verano, durante el mes de agosto y septiempre se recolectaban olas hortalizas con las que se hacia la conserva, tomates, pimientos principalmente, aunque tambien se hacia conserva de otras verduras, como las habichuelas verdes. Para hacer el tomate en conserva se pelaban, se picaban y se escurrian los tomates y se les añadia sal. Con ellos se iban llenando unas botellas ed cristal, que se compraban exclusivamente para este uso, ayundandose de un embudo y de caña para empujar el tomate hacia dentro debido a lo estrecho de cuello de la botella. Una vez llenas, se tapaban con un corcho y se cocían en una caldera pequeña con agua hirbiendo durante un tiempo determinado para estelirizar. De esta manera se conserbaba el tomate en perfecto estado durante meses. Los pimientos rojos, conocidos como cornicabra, se ensartaban por el rabo con una aguja colchonera e hilo bramante formando ristras de pimientos que se colgaban en las ventanas para que se secaran. Esta operacion se hacia tambien con pimientos picantes. Esos pimientos colorados secos eran un condimento esencial en las matanzas y en muchos platos de la gastronomia de la comarca. Otras conservas muy tipicas d ela zona son los orejones de pimiento y tomate. Para hacer los primeros se asaban los pimientos directamente en las ascuas de una lumbre u hornillo hasta que la piel se quemaba. Se limpiaban muy bien, se les echaba sal y se ponía a secar sobre un zarzo en un lugar donde les diese el sol, dándoles la vuelta para que no se quedaran pegados al zarzo y se secaran bien. Los orejones de tomates maduros se hacían partiendo el tomate por la mitad y haciendole una cruz a cada lado para que se abriera. Se colocaban tambien en un razo y se le añadian abundante sal gorda, que actuaba como conservante. Se dejaba secar durante varios dias al sol dandoles la vuelta de vez en cuando. Una vez secos, pimientos y tomates, se guardaban en hardas pequeñas de tela. Para consumirlos en diferentes comidas, bastaba con darle un herbor. Tambien habia costumbre de secar al sol higos, que se utilizaban en la elaboración del pan de higo. Otra tradiccion bastante comun en algunos municipios era la elaboracion de la meloja, nombre que recibe la calabaza conservada en miel. Durante el mes de septiembre se castraban las colmenas, es decir, se extraia la miel que habian estado elaborando las abejas durante mucho tiempo. Los paneles, una vez habian escurrido la miel, se hervian en una cladera con agua de forma que la cera se derretia. Se dejaba enfriar para poder recojer la cera que se vendia para hacer las velas. Con el agua con los restos de miel de los panales que habia en la caldera se cocia la calabaza. Previamente se habia picado y tenido en agua de cal durante un dia, para que se endurcesiese. Despues se lababa muy bien con agua corriente, y ya se podia poner a cocer en la caldera con el agua con miel. Se dejaba cocer durante varias horas, hasta que el liquido reducia, quedando un almibar espeso de color oscuro y la calabaza curada, de forma que se podia conservar en una orza durante varios meses sin que se estropease.

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