Diego de Siloé

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Monasterio de San Jerónimo. Detalle exterior del ábside de la iglesia.

Diego de Siloé (Burgos, hacia 1495 - † Granada, 1563), probablemente hijo del conocido escultor Gil de Siloé. Inicia su aprendizaje en su ciudad natal, marchando luego a Italia para trabajar en Nápoles, desde donde llega a Barcelona en el año 1517 para intervenir en la elaboración de la sillería del coro de su catedral.

En 1519 se traslada a Burgos donde reside durante un tiempo realizando trabajos muy notables, como la Escalera Dorada de su catedral, obra de ese mismo año, y continua en Castilla con obras como las realizadas para el Colegio de los Irlandeses de Salamanca, trabajo que abandona para marcharse a Granada en 1528, donde es llamado por el duque de Sesa, y al parecer atraído por la fama de las obras del Monasterio de San Jerónimo que ya se realizaban en esta ciudad, patrocinadas por el emperador Carlos V.

Gracias a su experiencia en sus obras castellanas consigue el cargo de director de las obras en dicho monasterio a la muerte de su antecesor Jacobo Florentino, y aquí realiza su primera gran obra, en la que destaca la espléndida bóveda de crucería casetonada que apoya sobre el crucero, donde pasa ingeniosamente de la planta cuadrada a la octogonal mediante trompas que soportan nichos avenerados con imágenes de los evangelistas; y su presbiterio en dos tramos, rectangular el primero y poligonal el segundo, con bóvedas finamente decoradas con casetones con figuras religiosas de alto contenido estético.

También en Granada interviene en la portada de la Iglesia del Salvador de 1543, realizada por Esteban Sánchez; una bella pieza compuesta por una puerta adintelada entre columnas jónicas estriadas, con un entablamento superior sobre el que dispone una hornacina entre columnas abalaustradas.

En arquitectura civil destaca su patio clásico de la Real Chancillería de Granada, de 1546, considerado el mejor de la ciudad; realizado con galerías en dos plantas de altura, sus arcos muestran cartelas en su clave y medallones en las enjutas.

También se tiene constancia de que diseñó la casa de los miradores en la Plaza de Bib-Rambla, y su propia vivienda, frente a la catedral, donde falleció, en el año 1563.

Interior de la Catedral de Granada.

Pero su trabajo más trascendente está asociado a la Catedral de Granada, cuyo diseño clasicista lo aprueba el emperador Carlos V en 1529 cuando ya se trabajaba en su construcción desde 1523 según un planteamiento inicial trazado por Enrique Egas a partir de una planta similar a la de la catedral de Toledo. Las obras para la catedral de Granada se continúan siguiendo el modelo de Siloé que se organiza a partir de cinco naves con doble girola, crucero y dos torres a los pies, con soluciones grandiosas como la visión de su capilla central, redonda, de veintidós metros de diámetro, con sus siete arcos encasetonados que conducen a la girola. Asimismo en el exterior derrocha Siloé sus dotes arquitectónicas y maestría escultórica con la composición de su Portada del Perdón, una pieza valiosa del renacimiento en Andalucía. Le sucede en las obras de esta catedral su discípulo Juan de Maeda.

Fuera de Granada su obra más conocida es su diseño para la Iglesia del Salvador de Úbeda, destinada a capilla funeraria para don Francisco de los Cobos; uno de los monumentos más importantes de la arquitectura renacentista andaluza, con planta simétrica y bien proporcionada y soluciones compositivas de alto valor arquitectónico que se muestran al exterior con una acertada articulación de volúmenes. Su resultado final se debe a Andrés de Vandelvira, encargado de las obras tras ser destituido de ellas Siloé.

Varias son las iglesias diseñadas por Diego de Siloé en la provincia de Granada, entre las que destacan algunas fundamentales. La Iglesia parroquial de Iznalloz fue diseñada en 1540, dirigiendo las obras Juan de Maeda entre 1566 y 1575. Organizada según una estructura muy racional, se compone de tres naves separadas por pilastras corintias y encerradas en un rectángulo, cubierta por bóvedas cuyas nervaduras forman círculos en una composición de líneas clásicas.

La de Illora la diseña Siloé y la construye Martín de Bolívar entre los años 1545 y 1548. Cubierta con bóvedas de crucería, las capillas laterales cuentan con arcos de ingreso de líneas renacentistas; y la portada principal, de corte clásico, queda compuesta por un orden de columnas corintias con hornacina en un cuerpo superior.

La iglesia de Montefrío se comienza en 1543. Consta de una sola nave cubierta con bóveda de crucería, con ábside poligonal cubierta por bóveda gallonada y capillas laterales bajo bóvedas de cañón casetonadas, y cuenta en el exterior con dos portadas de corte clasicista.

La obra artística de Diego de Siloé es quizás la más importantes de las realizadas por un artista de su época en la zona de Granada; y su autor forma, junto con Andrés de Vandelvira en Jaén, y Hernán Ruiz II en Córdoba y Sevilla, parte del grupo de arquitectos del Renacimiento más importante de Andalucía.

Bibliografía

  • Historia de la Arquitectura Española. Tomo 3:Arquitectura renacentista. Editorial Planeta. Año 1986.
  • El Renacimiento en Andalucía. Jornadas Europeas de Patrimonio, año 2.006. Editado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

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